CIPCA

Centro de Investigación y Promoción del Campesinado

LAS PERSONAS Y LA RECONSTRUCCIÓN

LAS PERSONAS Y LA RECONSTRUCCIÓN

Por Henry García Sarca, Especialista del Área de Gobernabilidad Democrática del CIPCA.
 
Luego de ocurrido un desastre el daño que se cuantifica y verifica más rápidamente es el físico, ya sea por el colapso de la infraestructura pública y privada, la destrucción de las viviendas o la pérdida de vidas humanas. Y es así porque son efectos que podemos evidenciar sin mayor dificultad.
Asimismo, el impacto directo o indirecto de los desastres también genera daños en el ámbito emocional de las personas. Este daño, por su naturaleza, requiere de intervenciones especializadas para ser determinado y se manifiesta en el corto, mediano o largo plazo, afectando la salud mental de las personas.
Sin embargo, cuando hablamos de la reconstrucción el foco se centra en la recuperación o rehabilitación de la infraestructura, que siendo necesaria termina siendo insuficiente cuando consideramos el daño emocional de las personas. Para atenderlo son necesarias intervenciones en tres niveles:
En el nivel individual es preciso brindar condiciones para que las personas puedan expresar sus emociones y sentimientos, a fin de aceptar y superar lo afrontado.
A nivel familiar es necesario acompañar y garantizar a sus integrantes la posibilidad de estar juntos, en un ambiente seguro y cómodo que les permita mantenerse unidos y cuidarse.
A nivel comunal debemos acompañar el proceso de reorganización y reactivación de la dinámica social que les permita promover la participación activa de sus integrantes en la recuperación conjunta de su comunidad.
Todo esto va ligado con la necesidad de salvaguardar la dignidad de las personas, la que no debemos permitir sea afectada por el desastre o por las acciones tendientes a minimizar sus impactos.
Por ello, el proceso de reconstrucción debe considerar intervenciones que nos permitan curar el susto de la población provocado por las inundaciones en nuestra región. La recuperación de infraestructura es necesaria, pero es importante no perder de vista que el fin es el bienestar de la persona.
 
Artículo publicado en el diario El Tiempo, 15 de mayo de 2017.
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